Tutorial de Shotcut; Acto 4: El final del tutorial básico. Cómo exportar un vídeo

Buenas a todos. En el primer artículo de este blog en el año 2019, paso a hablar del último aspecto que tiene que tener en cuenta el usuario para pasar un vídeo desde la edición en Shotcut a un producto ya terminado y listo para compartir. Os hablaré de cómo es posible exportar de unos formatos a otros desde la interfaz del programa, y os aconsejaré sobre cómo lidiar con algunas “pegas” que puede tener este software (el cual, no es, para nada, perfecto). Sin más que comentar al respecto, vamos al lío 😉

Ya has terminado el vídeo, y estás a punto de acabar tu obra maestra, o tu vídeo de la graduación de final de curso, o el último vídeo de la última locura/estupidez que hayas visto en YouTube y hayas replicado (sirvan estas líneas para recalcar que el Bird Box Challenge no trae nada bueno, por lo que, por favor, no lo hagáis). Bien, ahora mismo no podréis verlo más que en la interfaz de Shotcut. Y es aquí cuando el menú Exportar empieza a hacer su magia.

Pestaña de exportación de Shotcut

En esta pestaña tenemos varias opciones de exportación predeterminadas, indicadas en la barra lateral. Están presentes algunos de los formatos más populares como H264 o HEVC, aparte de otros tantos “presets” para dispositivos y formatos concretos como VP9 o GIF. Sin embargo, he de indicar aquí algunas cuestiones relacionadas con esto:

-En primer lugar, desde el mes de noviembre del 2018, es posible codificar vía el hardware que tengas en el ordenador, a través de la aceleración del mismo. Sin embargo, en mis pruebas, este codificador me ha fallado (supongo que será debido a mi ordenador en especial). Tened en cuenta que, si activáis este codificador, vuestra experiencia puede variar, pero, si funciona todo bien, conseguiréis una mejora en los tiempos de exportación, y vuestros ordenadores sufrirán menos a la hora de hacer este proceso, ya que no usarán tantos ciclos de CPU.

Pantalla de selección del soporte hardware de codificación (Fuente: shotcut.org/blog)
Codificadores hardware disponibles en mi caso

En general, los codificadores hardware son NVENC (en caso de tarjetas gráficas NVIDIA), QSV (en caso de tarjetas gráficas Intel) y AMF (en el caso de gráficas AMD). Dado que cada configuración de ordenador es un mundo, os animo a que investiguéis sobre las posibilidades que ofrece vuestra tarjeta gráfica, y la uséis en consecuencia. Con ello, podréis obtener grandes beneficios.

-En segundo término, tenemos los codificadores por software, los cuales, se basan en la potencia bruta de la CPU para hacer los cálculos necesarios con el fin de poder exportar los vídeos al formato adecuado. En este caso, el encoder más popular es x264 (https://www.videolan.org/developers/x264.html), el cual, como su nombre bien indica, es el más indicado para exportar en el contenedor MP4 y formato H264. No lo he comentado antes, pero, en todo este tutorial, se ha supuesto un contenedor MP4, al ser el más extendido en sitios como YouTube o similares. Recuerdo también que existen otros contenedores como AVI, Matroska u OGG, con los cuales, también es compatible Shotcut. Al fin y al cabo, escoger el contenedor adecuado depende del nivel de compatibilidad que quieras obtener de tu vídeo para con el dispositivo o la web en donde quieras reproducirlo. Volviendo al tema de estudio, la codificación por software es universalmente compatible con cualquier ordenador, ya que no necesita de ningún tipo de aceleración por hardware. Sin embargo, el consumo de recursos es mayor a la hora de exportar el vídeo en cuestión, usándose más ciclos de CPU, con su correspondiente calentamiento y enlentecimiento del ordenador (si así fuese el caso), por lo que sólo recomendaría esta opción como último recurso.

Una vez elegido el formato y el codificador, es tan simple como darle a “Exportar archivo”, le das un nombre en el explorador de archivos, y le das a Guardar. Esperas un rato (puedes ver el progreso en la barra superior que aparecerá en Shotcut), y ya lo tienes listo en la carpeta de guardado.

Y con este pequeño descubrimiento (como diría Clarkson), terminamos esta primera parte del Tutorial de Shotcut. Los próximos capítulos serán de temática más avanzada, e intercalados con contenido de otra índole. Hasta entonces, nos vemos. Gracias por vuestra atención.

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